Intel Core Ultra 9 275HX (36MB Cache), 64GB DDR5-SDRAM, 2000GB SSD, 45.7 cm (18") WQXGA 2560 x 1600 Mini LED, Intel Graphics, NVIDIA GeForce RTX 5090 (24GB GDDR7), LAN, WLAN, Webcam, Windows 11 Home 64-bit
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Portátil equipado con Intel Core Ultra 9 275HX, 64 GB de RAM, gráfica NVIDIA GeForce RTX 5090.
Una bestia tecnológica sin precedentes. La combinación de RTX 5090 y Core Ultra 9 ofrece el máximo rendimiento posible en un portátil, capaz de dominar cualquier título actual con ajustes ultra.
Cualquier título AAA con Ray Tracing al máximo nivel
Un equipo de altísima potencia con componentes de última generación, pero excesivamente pesado y costoso para el uso académico estándar en campus.
Equipo de gama extrema con componentes tope, pero su precio elevado dificulta competir en relación calidad-precio frente a opciones con RTX 4090.
El ASUS ROG Strix SCAR 18 G835LX-SA094W se sitúa en la cúspide del segmento gaming premium, diseñado específicamente para usuarios que requieren una potencia de cómputo comparable a un sistema de sobremesa. Este equipo no busca la movilidad ligera, sino ofrecer una arquitectura robusta capaz de procesar flujos de trabajo intensivos y ejecutar los títulos más exigentes con la máxima fidelidad visual. Su construcción está orientada al rendimiento sostenido bajo cargas térmicas elevadas, lo que lo convierte en una herramienta técnica para entusiastas del hardware y profesionales de la creación de contenido.
Las especificaciones técnicas principales incluyen:
La integración de la tecnología Mini LED en su pantalla permite un control preciso del brillo y contrastes profundos, esenciales para tareas de edición profesional y juegos con alto rango dinámico. La presencia de una GPU con 24 GB de memoria de video asegura que el dispositivo pueda manejar texturas de alta resolución y modelos geométricos complejos sin cuellos de botella inmediatos en la memoria gráfica.
No obstante, este nivel de potencia conlleva compromisos físicos inevitables. El chasis, necesario para albergar un sistema de refrigeración capaz de gestionar componentes de tal magnitud, incrementa el volumen y el peso del equipo, limitando su uso como dispositivo de transporte diario. Asimismo, la autonomía de la batería se ve reducida drásticamente cuando se utiliza la GPU dedicada a su máxima capacidad, lo que obliga al usuario a depender de una conexión constante a la corriente para mantener los perfiles de rendimiento más exigentes.