¿Qué especificaciones son realistas por 1.000 €?
A este precio ya puedes aspirar a configuraciones bastante completas. La competencia entre marcas hace que las fichas técnicas sean generosas si sabes dónde mirar.
La clave está en que el conjunto sea coherente: de nada sirve una GPU potente si va acompañada de poca memoria o de un almacenamiento lento. En este tramo, un equipo equilibrado suele dar más que uno con un componente llamativo y el resto recortado.
- Gráfica dedicada si vas a jugar o a hacer tareas creativas; si no, no es imprescindible.
- Memoria holgada como base; algunos modelos ofrecen todavía más.
- Un SSD con capacidad suficiente para no depender pronto de almacenamiento externo.
- Pantallas de refresco alto para jugar o paneles con mejor color para trabajo visual.
- Una autonomía razonable, que depende mucho del perfil de uso.


