¿Qué cambia de verdad al pasar de 1.000 € a 1.200 €?
El salto relevante no está solo en la velocidad: también se nota en cómo se comporta el portátil cuando trabajas varias horas seguidas. Suelen aparecer paneles mejores, mejor batería, puertos más completos y un tacto general más convincente.
Si el equipo se usa a diario para trabajo o estudio intensivo, este tramo permite comprar algo que se sienta más estable y más cómodo, no solo más potente.
- Pantallas con mejor brillo y color, especialmente útiles para trabajo visual.
- Chasis y bisagras más robustos, con sensación de gama más alta.
- Mejor control térmico para mantener rendimiento sostenido.
- Más opciones con USB4, carga USB-C o conectividad más completa.


