¿Qué cambia de verdad al subir a 600 €?
El salto frente a 500 € suele notarse en una experiencia más redonda: mejor posibilidad de encontrar 16 GB de RAM, SSD más holgados y pantallas algo menos comprometidas.
No es una franja para exigir de todo, pero sí para empezar a evitar las configuraciones claramente justas. Aquí la compra sensata ya deja de ser la más barata y pasa a ser la más proporcionada.
- Más opciones con 16 GB de RAM.
- Más margen para SSD de 512 GB.
- Mejor equilibrio entre procesador, batería y pantalla.
- Menos dependencia de descuentos agresivos para que la compra tenga sentido.

