¿Qué conviene priorizar en un portátil de 800 €?
La compra más sólida suele apoyarse en tres pilares: memoria holgada, un SSD con capacidad suficiente y una CPU capaz de mantener buen rendimiento sin disparar el ruido ni el consumo.
Si tienes que elegir dónde poner el dinero, primero asegúrate de que el equipo no se quede corto en memoria y almacenamiento. Después mira pantalla, autonomía y peso, que son los factores que más se notan en el uso diario.
- Memoria holgada como punto de partida realista para trabajo y estudio.
- Un SSD amplio para no depender desde el principio de almacenamiento externo.
- Procesador solvente antes que un modelo con nombre llamativo pero recortado.
- Pantalla con buenos ángulos de visión y brillo suficiente para interiores luminosos.


